Opinión: Televidencia crítica, el reto del sector audiovisual

Nunca antes las facilidades de comunicación y creación de contenidos estuvieron tan al alcance de todos. La aldea global de la que nos hablaban los teóricos hoy es una realidad, convivimos cada día con lo viral, lo escandaloso, la degradación de los niños, la mujer, el anciano y la humanidad; la responsabilidad de informar es un derecho de todos y está bien, pero el criterio es una responsabilidad que se debe asumir. No se pueden desconocer tampoco casos exitoso que se gestan desde las mismas redes sociales.

En un mundo donde la elaboración de contenidos está a la velocidad de un click o la presión del “touch” del celular para grabar y difundir material sin indicaciones ni contraindicaciones, el sector y la industria audiovisual está en mora de trabajar por una audiencia critica, una audiencia que dude, cuestione e indague sobre lo que ve en las pantallas.

Pero ese trabajo riguroso y de responsabilidad no depende solo de la industria. Las facultades de comunicación, la escuela y la familia son actores importantes para formar espectadores con capacidad de análisis, disenso, prosumo y posturas propias, con respeto por las ideas discordantes.

En la actualidad el televisor sigue siendo el electrodoméstico más vendido en Colombia, más del 70 por ciento de los hogares colombianos tienen al menos dos de estos aparatos y el teléfono celular no es ajeno a la estadística, el crecimiento en compras de paquetes de datos es vertiginoso y la demanda de producción audiovisual de todo tipo es descomunal.

Hoy más niños y desde edades tempranas tienen un teléfono inteligente y gran parte del tiempo lo dedican a el, interactuando o simplemente viendo videos, sin control y sin explicación y a merced del contenido, es aquí donde el trabajo de todos toma primordial relevancia.

Lo que quiero decir con todo esto, es que los profesionales de la comunicación, los que decidieron tecnificar o darle decoro a su oficio, tienen un desafío más importante aún, no dejarse impresionar por los “likes” o reproducciones que puede alcanzar una pieza, porque el camino más fácil a ese ascenso está marcado por el escándalo o lo bochornoso, mientras que el trabajo serio, comprometido y constante, requiere dedicación y son esos contenidos los que se hacen memorables para la audiencia.

El reto es grande y el desafío inmenso, pero creo en ese tipo de profesionales y producciones, los de buen detalle y factura, más allá creo en lo que podemos hacer todos para crear menos piezas basuras o desechables y apostar por producciones audiovisuales de colección. Trabajemos por contenidos responsables y una audiencia crítica.

Por: Gloria Beatriz Giraldo Hincapié.

Opinión: Televidencia crítica, el reto del sector audiovisual